lunes, enero 16, 2017

Oh my Goods! Opinión y variante en solitario

Hacía tiempo que no actualizaba el blog y tengo pendiente hablar de varias cosillas. Voy a empezar en esta entrada con un juego que compramos hace algo más de un mes, a principios de diciembre. Íbamos a pasar en la casa de mis suegros en el pueblo un fin de semana que prometía ser lluvioso (y así fue) y me apetecía llevar munición lúdica nueva, así que me pasé por una de mis tiendas de referencia y terminé cogiendo este:

Oh my Goods!
"Bueno, bonito y barato". Así reza en la caja del juego (publicado en España por SD Games) junto al título, y no diréis que no es buen reclamo. De entrada, barato es (sobre 12€ si no recuerdo mal), y sí, es bonito. ¿Es bueno? Pues... a mí me ha gustado, si bien es cierto que tiene algunos "peros".

Al turrón: nos encontramos ante un juego de cartas, un buen puñado de cartas bien empaquetadas en una caja realmente pequeña, que no deja nada de aire. Esto lo convierte en un juego muy portable, que se puede llevar a cualquier parte y sacarlo en cualquier lugar (aunque requiere despejar bastante mesa). Es un juego de gestión de recursos (los consabidos y omnipresentes: madera, adobe, lana, trigo y piedra... ¿alguien ha dicho Catán?) y colocación de trabajadores, con todo el sabor de sus hermanos mayores eurogames, sensación que se acrecienta con sus ilustraciones, obra de uno de los fijos en este tipo de juegos, Klemens Franz (Agricola, Caverna, Ora et labora...)

Ilustraciones aparte, el diseño de las cartas es uno de los grandes aciertos de este juego: las cartas principales, las que aportan el grueso de la mecánica, tienen un diseño muy agradable y legible, y además las hace ser multifuncionales: son a la vez recursos básicos, edificios de manufacturación, contador de productos elaborados y de monedas y puntos de victoria. Dicho así parece un lío pero no lo es en absoluto en cuanto empiezas a jugar y pillas la dinámica de inmediato.

¿De qué va el juego? De forma muy resumida, se trata de construir edificios manufactureros con los que, aportando materias primas, elaborar productos que representan dinero, el cual a su vez nos servirá para adquirir más edificios. Tendremos una carta que representa a un trabajador que colocaremos en el edificio que queremos que produzca (en dos posibles posiciones: eficiente, que necesitará todos los recursos, e ineficiente, con lo que nos ahorraremos una materia prima pero producirá la mitad), y tendremos que aportar las materias primas necesarias para la producción con una combinación de las que tenemos en la mano y las que se despliegan en el centro de la mesa en forma de "mercado" común para todos los jugadores. Las mismas cartas, colocadas boca abajo y cruzadas sobre los edificios, muestran unas cajas que representan las unidades de producto elaborado que ha producido ese edificio, y que podemos usar como moneda (caja unidad tendrá un valor según lo indicado en la carta de edificio, por ejemplo el carbón vale 1 moneda, con lo que si tenemos 7 cartas encima del edificio de Carbonera, tendremos 7 monedas). Cuando un jugador consiga tener 8 edificios construidos, se jugará una ronda extra y se contarán los puntos de victoria (cada edificio aporta una cantidad distinta).

Hasta aquí, muy resumidas, las reglas más básicas. Hay algunos detalles más, como que se pueden contratar ayudantes que te permiten producir en varios edificios a la vez (y que también aportan puntos de victoria), o el tema de la producción en cadena, que permite aumentar la producción a bajo coste, pero no es mi intención hacer un tutorial exhaustivo, así que os animo a que veáis algún vídeo al respecto en Youtube, que hay varios.

Impresiones: un buen juego, de aspecto muy agradable y que deja buen sabor de boca. Ayuda a quitar el mono de jugar a los eurogames más "duros", pero no sirve para sustituirlos (ni lo pretende). Entre los "peros" que mencionaba al principio (pero que a mí personalmente no me molestan para nada) hay que señalar que es un juego que depende mucho del azar (de la mano que te toque y también de las cartas que salgan al centro en el "mercado"), y también que es un juego con una prácticamente nula interacción entre jugadores: cada uno va a lo suyo sin que haya posibilidad de intervenir en la estrategia de los demás. Eso lo convierte, prácticamente, en un solitario multijugador.

Por esto último, mucha gente echa en falta que las reglas incluya un modo para jugar en solitario, y de hecho hay quien le ha dado vueltas a la cabeza para currarse una variante que permita echarse unas partidillas a este juego en plan Juan Palomo. En este hilo del foro de Board Game Geek, algunos usuarios contribuyeron para perfilar una de estas variantes, que a mí me ha gustado bastante, y me he tomado la libertad de traducirla y darle un poco de formato para poder imprimirla y que quepa bien en la propia caja del juego, como anexo a las instrucciones oficiales. Espero que os sea de utilidad:


ACTUALIZACIÓN: En la Board Game Geek han incluido mi variante en su base de datos, así que ahora también podéis encontrarla aquí: https://boardgamegeek.com/filepage/141973/variante-en-solitario

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