miércoles, agosto 08, 2007

¡Pixar ha vuelto!

Después del descalabro de Cars, una película casi en todos los sentidos inferior a la media de lo que nos tenía acostumbrados, la empresa Pixar, ya totalmente integrada en la maquinaria de Disney, vuelve este verano para borrar de un plumazo cualquier fantasma de decadencia. Ratatouille es... una delicia, no encuentro otra palabra. Trepidante, divertida, entrañable, llena de sentimiento y ritmo a partes iguales y con un grado de perfección técnica y artística que pone los pelos de punta.
El encargado de traernos esta delicatessen es, de nuevo (tras la genial Los Increíbles) el director Brad Bird (El gigante de hierro) que demuestra su maestría en cada una de las escenas, desde las más intimistas hasta las persecuciones más trepidantes.
Ah, y no os perdáis el corto que, como siempre, precede a la película. En esta ocasión, un muy divertido Lifted (Abducido).
Así SÍ, que haya Pixar por muchos años. A ver qué tal su próximo trabajo, Wall·e.

5 comentarios:

docmorti dijo...

Suscribo tu opinión prácticamente punto por punto. Me encantó: es divertida, técnicamente impecable y rodada con maestría.

Bird consigue con su rata virtual algunas escenas de persecución que ya querrían firmar otros "grandes" de Hollywood.

¡Y ese humor tan genial! Me encanta cuando en una escena chicos y mayores sueltan la carcajada cada uno por sus propios motivos :D

Juan M. Beltrán dijo...

A ver si puedo pasarme a verla esta semana, que luego me pasa lo que me pasa ... y esta, ya no solo por lo que decís, pero tenía una pinta estupenda

Sayonara dijo...

Estupenda la peli. Me ha encantado y comparto lo que decís, pero...
Resulta que a mi hijo de 10 años le pareció un poco aburrida, por lo que presumo que, en el fondo, está pensada para un público más adulto que infantil.

Barney dijo...

Espero verla con Robertito esta semana. Pixar me ha dado muchos momentos de felicidad a mi y a mi peque. Seguro que no me defraudará y más con lo que tú cuentas. Un abrazo para los tres. :)

Juan M. Beltrán dijo...

Sí, esta muy bien. Divertida y con sensibilidad, como viene siendo habitual en sus autores.

Eso sí, en esta película se me ha hecho demasiado obvio esa dinámica de argumento de: personaje incomprendido e insatisfecho con su vida, todo va genial por un momento, todo se va al traste y parece que el mundo se hunde y después final feliz.

Hubo un momento que se me hizo algo larga.

Pero sin duda estupenda.