lunes, julio 28, 2008

Yo fui un chico MSX

Cuando mis compañeros de generación hablan de sus orígenes informáticos, todos hablan del Spectrum. Y no, obviamente, no fui ajeno a la máquina negra de Sinclair ni mucho menos. La de tardes que me he pasado en casa de un colega jugando a juegos míticos como el Abu Simbel o el Phantomas. Pero hoy aquí tengo que hacer una terrible confesión. En mi casa no tenía un Spectrum. Yo fui un chico MSX.
No sé qué extraña sucesión de acontecimientos llevaron a mis padres a comprarme un trasto de estos cuando pedí un ordenador. Tal vez fue consecuencia de que yo les convenciera de que lo quería "para aprender", y en la tienda les dirían que para eso, mejor este, que el Spectrum era para jugar (y razón hubieran tenido). Pero yo quiero pensar que en realidad mis progenitores me estaban preparando para convertirme en un geek del sector duro.
Como quiera que fuera el tema, la cosa es que me encontré un buen día con esto en casa:Bueno, no este mismo, claro, aunque mi querido MSX sigue vivo (bueno, salvo por la fuente de alimentación, que cascó) como parte del fondo del Museo Almeriense de la Retroinformática. A veces me lo imagino metido en un gran cajón de madera dentro de un enorme almacén de localización desconocida.
La cosa es que ahí me encontré con el bicho en cuestión, y pronto descubrí que aquello no era un Spectrum. Para empezar, el catálogo de juegos era muchísimo más reducido, aunque siempre me pareció que la calidad gráfica de los juegos del mio era mejor. Pero pronto encontré una forma de suplir esta carencia, y fue paradojicamente, lo que había puesto como excusa tonta para que me lo compraran: aprendiendo.
Pues sí, aprendí a programar en MSX-Basic, y de hecho, me hice un par de juegos, a cada cual más chorra. En uno, una especie de versión hiper-pixelada del Coche Fantástico avanzaba por una carretera en la que aparecían obstáculos que el coche tenía que saltar (sí, mi coche saltaba, ¿qué pasa?) pulsando una tecla. Creedme, suena más sofisticado de lo que en realidad era.
Para mi segunda intentona en el campo de la creación de vídeo-juegos fui bastante más ambicioso y me propuse emular uno de mis juegos preferidos: el HERO. Para ello creé una serie de pantallas (en realidad sólo llegué a hacer dos) en las que un muñeco caía desde arriba en caida libre, sólo detenida si pulsabas la flecha de dirección superior, con lo que en vez de caer, iba hacia arriba (se suponía que era porque tenía algún motor o algo). Con este movimiento y las flechas de dirección izquierda y derecha había que evitar a unos bichos que se movían siguendo un circuito dado ya que si los tocabas, perdías una vida. Guay, ¿verdad?
Por desgracia, mi maldito despiste ha hecho que las cintas donde guardara mis avances se perdieran con el tiempo. Hoy en día hay formas de recuperar esas cosas, como comentaré más adelante.
He mencionado el HERO, ¿verdad? Ese era uno de mis juegos favoritos. Mirad, mirad, qué pinta:Y la portada, impagable:Y después estaban el River Raid:
Espectacular, ¿eh? (la portada, digo). Y por supuesto, el Chiller. No, Thriller no, Chiller:
Por si no os creíais lo de la superioridad gráfica del MSX, echad un ojo a la versión de Spectrum de este último:
Aparte de jugar a los tres o cuatro juegos que tenía y de inventarme los míos propios, una de las últimas cosas que me puse a hacer con mi MSX antes de que la fuente de alimentación nos abandonara fue dibujos. Sí, dibujos, de portadas de películas nada menos, y mi intención era enchufar el ordenador al vídeo y grabar unos segundos de esos dibujos como cabecera para las películas que grabara de la tele. Lo más heavy del tema es que los dibujos los hacía en vectorial... ¡introduciendo las coordenadas a mano! Sí, señor, con un par. Tenía un cuaderno milimetrado en el que tenía delimitado el tamaño de la pantalla en píxeles (256×192), ahí dibujaba lo que quería y después sacaba las coordenadas x e y de los puntos y los iba metiendo en plan "dibuja una línea desde aquí hasta aquí o haz un círculo con este centro y este radio). Pues lo creáis o no, me salían cosas chulas :D
Claro que tendréis que creer en mi palabra porque como os digo, todos esos momentos se perdieron como lágrimas en la lluvia. Una pena, porque ahora podría recuperarlos, incluso sin reclamar mi máquina al amigo Olea y buscarle una fuente de alimentación que le valiera. No, señor. Internet es grande, y la pasión por la retroinformática también, y por fortuna hoy en día tenemos emuladores como este que he encontrado:
Se llama BlueMSX, es gratuito y, por lo que he probado, funciona de vicio. Admite varios formatos de juegos rescatados, entre ellos el más rudimentario, y que consiste en enchufar un cassette con la cinta donde tuvieras guardado el archivo o programa al ordenador, grabarlo en WAV y después cargárselo al emulador. Y encima con el encanto añadido de tener que esperar media hora de chasquidos y chirridos (como si llamaras a un FAX, para los que sean demasiado jóvenes para recordar esto) antes de tener el programa cargado. Así que si aún conservara mis viejas cintas, podría reencontrarme con mis viejas creaciones. Sería un orgasmo nostálgico.
Pero como no, pues me conformo con volver a jugar (esta vez sin esperas) a mis viejos juegos, gracias a gente como esta que se han dedicado a recopilar cintas y convertirlas a formato digital para que podamos seguir disfrutando de ellas siempre. Todo un trabajón que desde aquí le agradezco.

7 comentarios:

disiei dijo...

David, vaya confesión que has hecho. Eres todo un geek 5 estrellas

Saludos!

Feagurth dijo...

Si tio..!!!

Yo tb era de MSX, y la verdad es que se agradece... Quizas no tuviesemos tantos títulos distintos como la gente con Spectrum, pero prefiero mil veces haber jugado el Nemesis, el Salamnder, The Goonies o el Maze of Galius antes que otros juegos de Spectrum... ;)

Y sí, casi toda la gente que ha tenido MSX, al final ha terminado aprendiendo a programar.... :)

Diego Zamora dijo...

No llegarías a tener también un comodore? Sería una cosa de buen nivel también...

Juan M. Beltrán dijo...

Que bonita confesión jeje. Estos recuerdos son entrañables. Yo no fui chico de ninguno de los anteriores porque no tenía ordenador,... y por eso me dedicaba a dibujar :P

Eso sí, a mi me pasó lo mismo que a tí, mi amigo tenía un Spectrum y nos tiramos las horas muertas esperando a que se cargaran los dichosos juegos jeje.

moviola films dijo...

Mi primer ordenador también fue un MSX, además tengo dos, uno de primera generación y un MSX-2, no tenía ni idea que hacer con ellos, ahora que has comentado lo del museo de retroinformatica probare a ver si a ellos les interesa que se los done.

Barney dijo...

Ya sabes que me encantan los orgasmos de melancolía... me ha encantado esta entrada tan nostalgica. Y me alegro que puedas volver a pasear por esos juegos.
Yo descubrí el ordenador mucho después y tampoco le hice mucho caso hasta adulto. Mi padre nos compró el comodore 64 durante la friolera de ¡¡48 horas!!! y después lo devolvió, pero me gustaba ver jugar a la gente. Además yo era un chico criado en "Los recreativos", no necesitaba jugar en casa, tan sólo birlarle a mi madre un par de monedas je je je Recuerdo que casi todos mis progresos informáticos a nivel usuario te los debo a ti... incluido mi primer modem Gracias!!!

Anónimo dijo...

yo también tenia el msx y me encantaba. me lo pasé genial con esos juegos. Y sí, las portadas muchas veces superaban al juego en si.